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Terapeuta Pastor García ¡Mi pasión es ayudarte a encontrar tu camino!

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Acaricia al niño interior

Acaricia al niño interior

Cuando se es niño y recibe por parte de nuestros padres y personas que nos aman, demostraciones de afecto, cariño y amor por medio de las caricias se experimenta una calidez especial por parte de las personas que nos aman, cuidan y protegen.

Cuando recibimos caricias de nuestra pareja, familia o personas amadas, sentimos una energía agradable, bonita y en ocasiones sobrenatural, pues cuando estas son con amor nuestro ser se regocija y equilibra a nivel energético y emocional.

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Caricia
Tocar ligeramente la piel, el cabello o alguna parte del cuerpo con las yemas de los dedos de forma suave y cariñosa.
En ese orden de ideas acariciar al niño interior es conectarnos con esa parte oculta o escondida de nuestra esencia y desbordarnos en ternura con ese ser maravilloso que llamamos niño interior. Si en tu vida actual necesitas de más paz, confianza, amor, felicidad etc., acaricia al niño interior y lograras tus deseos en más cortó tiempo.

¿Cómo hacerlo?
Ya habíamos dicho que caricia es, Tocar ligeramente la piel, el cabello o alguna parte del cuerpo con las yemas de los dedos de forma suave y cariñosa. Sin embrago hay muchísimas otras formas de acariciar a alguien y si es al niño interior pues esas formas serian infinitas, para simplificar un poco el tema voy a enumerar las mas comunes y sencillas que podemos auto-aplicarnos en el diario vivir, para ayudar a l niño interior a sanar y al adulto del presente para que viva más feliz.

No todos los seres humanos disfrutamos de ser acariciados o tocados de forma física haciendo contacto con los dedos o las manos, de ahí la importancia de conocer bien a las personas de nuestra familia, pareja o amigos para evitar malos entendidos en el momento de expresar nuestro cariño y afecto a partir de las caricias.

En el caso del niño interior también debemos identificar como nos estimulamos más y a partir de ello elegir el sistema o grupo de caricias preferentes. Ya que de acuerdo a la Programación Neurolingüística PNL los seres humanos tenemos tres formas de comunicarnos y a partir de la forma o canal preferente interpretamos la vida, los sistemas representacionales o canales de comunicación son Sensorial, Auditivo y Visual, sin embargo no todos tenemos esos sistemas completamente nivelados por lo que unos tienden a ser más auditivos que visuales o sensoriales, de igual manera ocurre con los demás canales.

Formas de caricias para nuestro niño interior:
1. Sensoriales.

1.1 Las caricias.
Imagínate abrazando a tu niño interior y dándole suaves toques en las áreas donde identifiques que más necesita de tu contacto físico o energético para ayudarlo a sanar y trascender, por eso acaricia al niño interior continuamente.

1.2. Los olores y sabores.
Imagínate en un entorno natural donde sientes el viento, el aroma de las flores, los perfumes del campo y de la primavera, la loción o colonia que te ponía Mamá cuando eras un bebé, el perfume de Papá o Mamá, el olor del pan caliente recién salido del horno, el sabor de tu comida preferida de la niñez, los dulces o manjares preparados por la abuela o persona que cocinaba cuando eras un niño, trae aquí y ahora los sabores más deliciosos de tu infancia y compártelos con el adulto del presente, permitiendo que tu niño interior te enseñe a degustar y disfrutar nuevamente de los alimentos, olores y sabores de tu vida actual.

1.3. Comfort.
Relájate y disfruta de los lugares cómodos donde puedas descansar y medita con tu niño interior llevándole de la mano a esos espacios de descanso, relajo y confort. Si en tu vida actual vives preso del estrés y de la carrera del tiempo este ejercicio te ayudará de maneras innumerables y tu salud mejorará notablemente.

2. Visuales.
Acaricia al niño interior estimulándole visualmente, ejemplo cómprate ropa nueva, cambia de Louth, hazte un nuevo corte de cabello y meditando puedes recorres por tu mente todos los recuerdos visuales de tu infancia, el camino al colegio, los jardines del campo, los colores de tus primeros vestidos de niña o niño, las fotos de tus cumpleaños, la casa de tus abuelos, la sonrisa de tus amigos, los colores de tu casa o casas donde viviste, los gestos de tus padres, maestros y amigos cuando te reconocían o celebraban un logro, visualiza los animalitos o mascotas con quienes tuviste contacto y visualiza con tu niño interior los colores que tenía tu vida cuando eras niño y en este caso solo acudimos a los hermosos colores para ayudarle al adulto del presente a valorar y disfrutar de su historia personal. Por eso acaricia al niño interior visualizando los colores de la vida.

3. Auditivas.
3.1. Palabras de tus padres.
Acaricia al niño interior trayendo ahora mismo a tu memoria las palabras hermosas y gratificantes de tu niñez, que constantemente escuchabas de tus padres, maestros y amigos del entorno, de esa manera armonizarás tu ser y tendrás la inspiración para decirle palabras bonitas, gratificantes y de amor a tu pareja, familia y amigos.

3.2. Música y canciones favoritas.
es posible que con el paso de los años tus gustos musicales hayan cambiado, no obstante en el vago recuerdo de tu niñez pueden existir canciones o ritmos musicales que alegraban tu alma cuando los escuchabas, también es posible que traigas algunos de esos recuerdos musicales de tu niñez y que con frecuencia quisieras escucharlos pero aun no te has dado a la tarea de buscar o investigar si existe ese género musical, ritmos o canciones que quizás no escuches en la radio o medios de comunicación modernos. Ahora mismo busca la música favorita de tu infancia y disfrútala cantándole a tu niño interior de esa forma le darás caricias auditivas que alegraran tu ser, hoy es muy fácil encontrar archivos sonoros del pasado, pues gracias al internet son muchos los coleccionistas e interesados por las artes que recopilan y guardan esos archivos musicales y sonoros que comparten amorosamente con las nuevas generaciones.

3.3. Las primeras palabras de enamoramiento.
Es posible que recuerdes las primeras palabras de amor que te dijo un niño o una niña que se interesaba en ti, pues ahora mismo es el momento de recordar esas palabras de amor que te dijeron o dijiste a la primera persona por la que sentiste atracción en tu niñez, adolescencia o juventud, pues esas palabras serán un eco de recuerdo muy poderoso que resuene en tu mente por toda la vida, pues así no hayas tenido un hermoso romance con esa persona conservas la magia de esas primeras palabras de amor que nadie podrá quitar ni borra de tu memoria.
Acaricia a tu niño interior a partir de los hermosos sonidos, pensamientos, discursos y canciones de la niñez.

3.4. Pensamientos.
Para las personas preferentemente auditivas los pensamientos son como voces o canticos que resuenan continuamente en su cabeza. Ahora recurre a los pensamientos hermosos, mágicos, reales y fantasiosos de tu infancia, pues hoy en tu vida de persona adulta quizás por estar tan metido en la realidad se te olvido soñar, pensar y crear mundos mágicos e imaginarios en tu mente que contribuyan con tu felicidad.

Para concluir esta parte quiero compartir unos puntos adicionales que a mí personalmente me funcionan.
1. Auto-relajación a partir de la respiración de forma sencilla y profunda sin dormirse en el ejercicio.
2. Recuerde constantemente aromas, perfumes y fragancias que le ayuden a profundizar en su meditación.
3. Ejercite una y otra vez el arte de la visualización con los ojos cerrados hasta lograr nitidez en sus imágenes imaginarias, así será más fácil alcanzar un estado ampliado de conciencia.
Acaricia al niño interior con estos simples ejercicios y te darás cuenta cómo mejorará paulatinamente tu vida.

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