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Terapeuta Pastor García ¡Mi pasión es ayudarte a encontrar tu camino!

Depresión Pastor Garcia

Congelada

Congelada

 Historia de Martha Susana
Llevo varios meses donde me siento congelada, sin salir a ningún lado y cuando lo he intentado me enfermo de nuevo de tal manera que solo puedo quedarme en casa.

Después de dos meses de luchar con este raro malestar de gripa, desaliento, tos o migraña, decidí, por consejo de mi Terapeuta Pastor García, hablar con mi malestar, conmigo misma y ver, escuchar y sentir lo que mi cuerpo me estaba queriendo decir y que yo insistía en ignorarlo.

En mi cuarto sin querer concentrarme, muy inquieta, con algo de rabia y desespero traté de escuchar la respuesta a mi pregunta: Qué me quieres decir con este malestar? Qué es lo que yo no quiero ver o sentir de mi vida?

De pronto sentía unos gritos en mí que me decían: toda la vida solo quisiste sentirte amada por tu mamá y ahora que lo sientes no lo estas disfrutando, solo sigues corriendo en la vida buscando cumplir tus sueños y este que ha sido lo que te ha dado la respiración y el deseo de vivir lo dejas tirado como si fuera un regalo despreciado…

Congelada 

Por supuesto no me gustó mi respuesta y salí de mi cuarto para huir de mis extraños sentimientos y me decía que debía ser otra cosa… si, algo que no había trabajado, algo que me faltaba por alcanzar o algo que no me dejaba alcanzar mis sueños…

Me ignoré el resto de la noche y la mañana siguiente, solo de vez en cuando como quien mira por una hendija recordaba lo de la noche anterior y me decía a mí misma que seguro no me había concentrado o relajado lo suficiente para escuchar lo que mi enfermedad quería decirme y que este sentimiento era algo que mi lógica podría aceptar fácilmente.

Al medio día sentía dentro de mí, una cantidad de voces que me hablaban todas al tiempo  y no lograba entender… de nuevo me relaje y traté de sentir mi cuerpo, mi enfermedad, traté de entender lo que me decían las voces… sin embargo era el mismo mensaje de la noche anterior… me sentí algo frustrada, confundida, pues ya había trabajado mi relación con mi madre y ahora yo comprendía que ella me amaba incluso lo sentía en muchos detalles de ella conmigo y yo también tenía mucha más consideración con ella… sin embargo en mi, había un vacío que yo no quería mirar…

En la noche ya más calmada conmigo misma volví a relajarme y a sentir mi interior… y de nuevo la misma respuesta: tanto que deseaba estar bien con mi mamá y ahora no lo disfruto…

Ya tuve que rendirme ante mi misma y empecé a mirar el día a día, recordaba como ahora me sentía de bien y quería entonces, recorrer el mundo, escribir muchos libros, conocer el amor, sentirme libre y feliz haciendo las mil cosas que ahora deseo hacer…y fue entonces que pude reconocer que era verdad: Lo que más había deseado en mi vida desde que tengo memoria era sentirme querida por mi mamá y ahora no lo estaba disfrutando, solo era algo que tenía y seguía buscando más cosas como si fueran objetos de colección…

Respiré profundo y lloré, lloré porque yo no era considerada conmigo misma, yo no aprovechaba este gran amor que era lo que me daba la vida y la energía para vivir… sentir el amor de mi madre fue mi único objetivo durante toda mi vida y era mi única petición a Dios y ahora que lo tenía pareciera que lo despreciaba o que no le diera importancia que siempre había tenido para mi, como si lo hubiera tenido toda mi vida y ya tuviera lleno el corazón con este maravilloso sentimiento…

Congelada 

Después de sentirme mal conmigo misma por tratarme tan despectivamente, decidí rendirme a mi enfermedad y disfrutar de mi madre.

Al otro día me acosté al lado de mi Madre un rato antes de que se levantara de la cama y me empecé a dejar mimar por sus remedios y cuidados que nunca antes había tenido conmigo con tanta ternura y preocupación, en la tarde veía televisión con ella y hasta una novela y luego la acompañaba a comer y me acostaba de nuevo un par de horas a ver televisión y ahí a su lado me dormía tocándole un pedacito de su brazo para sentirla, respirarla y así llenar todos esos recuerdos con su presencia.

Después de unos días sintiéndome físicamente mejor quise volver a mis actividades fuera de la casa y cada que pensaba en salir me enfermaba y como ya me había rendido a mi alma, me quedaba en casa a disfrutar esa noche de nuevo a mi dulce madre.

Luego de algunos días me pregunté qué era lo que sentía y por fin pude de nuevo dibujar y este fue el resultado.

 

                                                                      FOTO  DIBUJO ABRIL 8 DE 2018

Depresion Pastor Garcia

Este dibujo me gustó mucho y sentí que expresaba justo todo lo que tengo de malestar dentro de mi, pues siento mucho dolor y siento que este dolor va más allá de mi comprensión y de las experiencias en mi vida, como si algo desde arriba, o del pasado, o de otras vidas u otras dimensiones me afectaran. Siento como mis piernas no avanzan, como si estuvieran metidas en grandes bloques de cemento, como si aún otras piernas que no son las mías me atan a un destino que no me corresponde y que por amor ciego yo he tomado o quizás me correspondía, sin embargo tengo un gran rio de vida y mucha luz que me brindan las personas, ángeles como yo los veo porque son mi apoyo para lograr mi felicidad en esta vida.

Congelada 

A mis lados hay dos figuras que se me asemejan a orejas y creo que son una del pasado y otra del futuro y que me muestran todo lo que yo no logro escuchar de mi pasado ni de mi futuro, es para mi un misterio grande, pues el pasado es la base de mi presente y mi presente la base de mi futuro y veo que no estoy atenta a todo lo que puedo mejorar y sanar para sentirme plena y esto me lleva al signo de interrogación rosado que lo interpreto como mi feminidad, pues veo y siento muchas dudas de mi como mujer: qué merezco?, qué quiero?, qué soy?, qué he vivido por mi?, qué he vivido por complacer a los demás?, qué es lo que en realidad yo como mujer quiero para mí?, qué clase de mujer soy?, soy feliz como la mujer que soy o qué es lo que en verdad me haría sentir plena?

Finalmente son más las preguntas que surgen cada que miro mi dibujo y creo que está bien, pues con las preguntas comienza el crecimiento interior, la felicidad y la plenitud deseada.

Así concluye la historia de Martha Susana

¿Que le dirías a Martha Susana?
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