No podemos encontrar el amor verdadero hasta que no hayamos sanado a nuestro niño interior

El amor verdadero es algo que todos buscamos en nuestras vidas. Es la fuerza que nos impulsa a buscar una conexión profunda y significativa con otra persona. Pero, ¿es posible encontrar el amor verdadero si no hemos sanado a nuestro niño interior?

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El niño interior es la parte de nuestro ser que representa nuestras emociones y necesidades más profundas.

 

Es la parte de nosotros que experimenta la vida de manera más auténtica y vulnerable. A medida que crecemos, nuestro niño interior puede quedar enterrado bajo las expectativas y demandas del mundo exterior. Pero aunque intentemos ignorarlo, nuestro niño interior siempre está allí, y su influencia puede sentirse en cada aspecto de nuestra vida, incluyendo nuestras relaciones amorosas.

 

Cuando no hemos sanado a nuestro niño interior, es posible que tengamos miedo de abrirnos completamente a otra persona.

Puede que tengamos dificultades para confiar en los demás o para mostrar nuestras emociones de manera auténtica. También puede ser más difícil para nosotros recibir el amor y el apoyo que necesitamos, ya que puede haber partes de nosotros mismos que no nos permitimos sentir o expresar.

 

Además, si no hemos sanado a nuestro niño interior, es posible que tengamos tendencia a atraer relaciones tóxicas o disfuncionales. Puede que nos sintamos atraídos por personas que no están dispuestas a ofrecernos el amor y el apoyo que necesitamos, o que incluso nos hagan daño de alguna manera. Esto puede deberse a que, en el fondo, creemos que no merecemos algo mejor o que no somos dignos de amor verdadero.

Por tanto, es crucial que sanemos a nuestro niño interior si queremos tener la posibilidad de encontrar el amor verdadero. Pero, ¿cómo podemos hacerlo?

 

Una forma de empezar es prestar atención a nuestras emociones y necesidades.

A veces, es posible que hayamos aprendido a ignorar o negar nuestras emociones, especialmente si durante nuestra infancia no se nos permitió expresarlas libremente. Pero es importante recordar que todas las emociones son válidas y necesarias, y que es saludable permitirnos sentir y expresar lo que sentimos.

También puede ser útil trabajar con un terapeuta o un consejero para ayudarnos a explorar nuestros traumas y heridas del pasado, con el fin de sanarlas y luego dar el siguiente paso buscar el amor verdadero.

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